sábado, 17 de marzo de 2012

LA MESA... NO ESTÁ SERVIDA

A propósito de cuatro objetivos formativos

Por: Prof. Gustavo Luján Zumaeta

Vemos la coyuntura ganada por distintas mesas.  Que dirigentes en Cajamarca rechazan sentarse en la mesa de diálogo con el gobierno; que los mineros informales de Madre de Dios no aceptan ir a la mesa de negociación si antes no se deroga el dispositivo de control; que los clubes se niegan a respetar los acuerdos de la mesa de concertación con la agremiación de futbolistas; etc. etc.  Los medios noticiosos se cargan de conflictos sociales que, mientras se van solucionando en algunos lugares, en otros emergen como si estuvieran esperando turno para protagonizar las primeras páginas de los diarios.   Ciertamente el gobierno actual cosecha el haber sembrado expectativas populistas por doquier, las que embalsadas, son un dolor de cabeza.  Y entonces hay que preparar muchas mesas.

“Tiene la mesa servida” es una expresión coloquial que alude a que, frente a un reto determinado, la meta parece fácil de alcanzar.   Pero  más allá de las metáforas, la mesa, históricamente, ha sido siempre el espacio de comunión o de labor, en el que las personas (incluso las solitarias) ponen sus intereses a la vista.  “Pongamos las cartas sobre la mesa” alude a su importancia como escenario, espacio, para la interacción social eficiente.  Y asimismo, los “acuerdos bajo la mesa” surgen recurrentemente dada la proclividad de muchos compatriotas por la trampa, la argucia y el contubernio, que ha devenido en la tremenda y lamentable desconfianza que frecuentemente nos tenemos unos a otros. 

Ahora, tomando en cuenta lo arriba expresado, son cuatro conceptos que están hoy sobre la mesa, cuatro “saberes” que tienen un profundo sentido educativo, los que al complementarse y producir resultados positivos, pueden evidenciar la única razón que nos hace superiores a los animales salvajes.  Aquí nuestra reflexión sobre el particular…

EL SABER ESCUCHAR

Es en la mesa donde las partes que mantienen una controversia tienen que ponerse en los zapatos del otro para percibir lo que está detrás de las palabras vertidas.   La mayor tolerancia hacia el otro, impulsa a entender las cosas que expresa nuestro interlocutor en su verdadera dimensión.  Es claro que muchas veces nos sentamos en la mesa prejuiciados o quizá dominados por paradigmas nocivos que nos llevan a juzgar las palabras desde subjetividades, las que luego impiden reconocer las ventajas o bondades de una argumentación.  Pero es en ese momento donde nuestra inteligencia superior debe doblegar al instinto de conservación que nos pretende conducir a un terreno pantanoso donde reina la necedad.  Es clave no confundir al mensajero, con el mensaje.  Tener el oído atento, abierto, y llano a escuchar solo aquello que se nos dice (y no, lo que parece que se quiere decir) permitiendo así que nuestro cerebro (y muchas veces nuestro corazón) pondere si los argumentos de nuestro interlocutor valen la pena asumirlos en todo o en parte, porque al hacerlo, salimos gananciosos.

EL SABER ARGUMENTAR

Producir ideas y saber expresarlas exige preocuparnos por la construcción lógica de las proposiciones, pero todavía más.  El significado real de las palabras, no se agota en la semántica o acaso en la correcta sintaxis de las expresiones, su sentido incorpora el tono, la intensidad, el gesto.  Una argumentación eficiente debe ser coherente con una estrategia de comunicación eficaz que resulta de la evaluación que hacemos del interlocutor, del escenario, la oportunidad y la circunstancia.  Solo  después de estas consideraciones, nuestras palabras, si es que realmente pretendemos comunicar, tendrán el impacto que deseamos: hacernos comprender.   La argumentación entonces es o debe ser profundamente considerada y concordante con las características, la idiosincrasia y la sensibilidad de  nuestra contraparte, que es, ante todo, un ser humano como nosotros (aunque no lo parezca).
 
EL SABER DIALOGAR

El recorrido de los “logos” que emanan de los opuestos, las razones que van y vienen, el encuentro o intercambio de ideas sustantivas constituye el diálogo.  Ya los antiguos griegos basaban toda su educación en ello.  Era el reino de la palabra.  Más que la danza o la música, las fiestas, los momentos cumbre, tenían como centro al banquete donde, a despecho que la ingesta de alimentos y bebida fuera desmedida, era el ejercicio del discurso filosófico el que justificaba las veladas o las amanecidas.  Los griegos invitados al banquete lanzaban un tema cualquiera, aleatorio o eventualmente coyuntural, e inmediatamente se disputaban el privilegio de hablar primero.  Así, generaban una cadena de reflexiones en el afán de llegar a la esencia de las cosas y acercarse un poco siquiera a la epifanía de sus espíritus: el Mundo de las Ideas.  Esta concepción, esta preponderancia de la palabra, llevó al DIÁLOGO a niveles de exaltación y se constituyó en la base de la Cultura Occidental.  Pero como todo tiene su lado oscuro, junto con la retórica (de la que quizá hacemos gala en este texto), los sofismas y  hasta la cháchara cantinflesca, también surgió una amenaza vigente: el diálogo de sordos, donde todos hablan y nadie escucha.

Y es que para que el diálogo fluya natural, debe primero haberse constituido por lo menos empatía mínima, una conexión elemental basada en un atisbo de confianza mutua.  Confianza en que el tiempo que invirtamos en comunicarnos no será desperdiciado, porque incluso, no llegando a acuerdos absolutos, sí resultarán aprendizajes valiosos por el mero hecho de entender las expresiones que el prójimo quiere, se esmera, en compartir.  Porque de eso se trata finalmente, de compartir ideas en una fiesta, tal y como lo concebían los atenienses.  Es pues primordial, para que un diálogo fluya natural, combatir los ruidos, las subjetividades, los prejuicios que distorsionan los mensajes.  Asimismo es necesario también irrigar de Fe el canal de comunicación partiendo de una máxima simple: hablando se entiende la gente.   Sigmund Freud, con la lucidez que lo caracterizaba, decía… “si dos personas afirman que piensan igual, una no está pensando”.  Y este es el resultado de un diálogo fallido, porque incluso habiendo comunión de ideas, siempre el encuentro de dos almas dialogantes generará un enriquecimiento que se hará evidente de todas maneras.

EL SABER NEGOCIAR

Debemos reconocer que la interacción humana conduce indubitablemente a la negociación.  El negocio entre las personas, lejos de darle connotaciones peyorativas, conlleva el arte de la política, que es el que finalmente permite la convivencia.  Desde ese punto de vista, toda relación entre individuos es en esencia un negocio porque, tanto en su origen como en su derrotero, está implícita la búsqueda de una ganancia: el bienestar.  Hasta el matrimonio es, desde esta perspectiva, un negocio y por ello, no es casual que jurídicamente lo denominemos “contrato nupcial”; luego, para que este acuerdo se concrete, indefectiblemente el diálogo o los diálogos previos han sido fructíferos ¿no es verdad?. 

Pero sucede que a veces el diálogo confronta intereses en controversia que parecen barreras infranqueables y es ahí donde debe primar un enfoque moderno de negociación: GANAR-GANAR.   Contra lo que el enfoque tradicional GANAR-PERDER plantea (que en cualquier negociación necesariamente alguien sale perdiendo), un enfoque conciliador de intereses parte de la premisa que todas las posturas opuestas tienen como denominador común beneficiarse en la resolución de un conflicto determinado.  Si esto es así, basta con separar el conflicto de los personajes involucrados para constituir un “equipo” integrado por las personas que, objetivamente buscan lo mismo.  Luego, el punto controversial, se convierte en “el rival” que debe ser enfrentado desde una estrategia conjunta y eventualmente ser derrotado o superado, en la medida que cada parte percibe que el beneficio de su otrora contrincante es ahora también su beneficio. 

La negociación entonces es una oportunidad de aprender a aprovechar la sinergia que surge de una dinámica conciliadora basada en la sentido común y qué duda cabe, en el valor intrínseco de la solidaridad. 

En conclusión, saber ESCUCHAR, ARGUMENTAR, DIALOGAR Y NEGOCIAR son cuatro aprendizajes fundamentales en la construcción de ciudadanos.   Por ello, creemos que si desde la escuela básica se deben sentar las bases de estas capacidades, es en la educación superior, donde su ejercicio se hace indispensable, toda vez que nuestros futuros técnicos y profesionales desplegarán su pragmatismo en un mundo globalizado, hiper conectado a través de redes y medios de comunicación de tecnología cada vez más sofisticada, pero que sin embargo, todo ello no garantizará ninguna integración (insumo para la PAZ SOCIAL) a menos que a través de una formación de alta calidad académica hayan consolidado una cultura basada en la tolerancia y el respeto mutuo para con los semejantes y los diferentes; una cultura  humanista que reivindique a la palabra como el recurso impostergable para el anhelado triunfo de la razón y la prudencia por sobre la insensatez y la locura.
Los educadores entonces no pueden pararse de la mesa cuando ya se repartieron las cartas.  Salvo mejor opinión.

16 comentarios:

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  3. Estoy de acuerdo, porque es de vital importancia ser capaces de expresarnos y escuchar teniendo retorno en la comunicación, cuidando siempre de no confundir al mensajero con el mensaje. El argumento es lo que nos convierte en buenos o malos comunicadores, debido a que un mesaje mal sustentado puede carecer de valor o importancia; por lo tanto perder el sentido que queremos transmitir.

    Hoy en dia debemos tener en cuenta la negociación bajo el concepto de Ganar-Ganar. El esquema antiguo, donde era necesario que uno pierda, para que el otro gane nos llevaria a no poder establecer negociación con resultados positivos, inclusive a largo plazo; Por ello debemos entender que si ambas partes asumen la importancia del otro para poder ganar, sin sacrificar, habremos encontrándo a un aliado frente a un punto de discordia y se podrán continuar haciendo negocios a futuro.

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  4. Estoy en total acuerdo con el texto. Hoy en día, es comun que por falta de una buena comunicación, se puedan acabar amistades, negocios, terminar matrimonios, etc.. Todo esto por que no se tuvo a bien seguir los cuatro conceptos básicos mencionados en el texto.

    Estos cuatros puntos nos dan un enfoque global de lo que se busca a la hora de generar una conversación.

    El saber escuchar nos permite que la recepción del mensaje sea total y que lo que se nos trató de mencionar, haya sido recibido por nosotros en su totalidad.

    Sin embargo, el saber argumentar nos envuelve y nos exige el máximo de nosotros, para que podamos usar todas las herramientas posibles con el único fin de hacer que nuestro mensaje sea recibido al 100%.

    El saber dialogar, nos permite explorar primero a la otra persona, conocerla y saber a que nos enfrentamos. Pues en este punto, no podemos tener una conversación recíproca si es que no creamos una atmósfera empática con la contraparte.

    Y por último tenemos al saber negociar, donde ponemos, como en el argot popular se diria "las carnes en el asador", para que podamos ser los vencedores, si no esta de mas decirlo, a la hora de argumentar. Es aqui donde entra el Ganar y Ganar, como herrmanienta de negocio, donde no se puede dejar ningun abo suelto.

    Es así pues, que el texto nos seduce a no dejar de utilizar estos puntos claves para que podamos mantener una comonunicación eficiente y eficaz.

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    1. Los espacios entre parrafos si que hacen ver el texto mas grande!

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    2. no se trata de ocupar espacio !!! se trata de ser ordenado

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  5. Es cierto que la comunicacion es uno de los pilares si no el mas importante para poder obtener y cumplir metas. Esto es aplicable en todo ambito , como hace mension la lectura y en nuestra vida del dia a dia podemos palparlo como por ejemplo cuando vamos a hacer compras al mercado pedimos un descuento o la famosa yapa ahi estamos negociando, el punto es que la negociacion no es el de ir a ganar al 100% pienso que no, es utilizar eficientemente las herramientas (escuchar, argumentar, dialogar, negociar) y obtener resultados que cubra nuestra espectativa; por lo tanto, es estar preparado y ponerse en todas las situaciones posibles ver hasta donde podemos aprovechar nuestra situacion y hasta donde poder ceder sin que afecte nuestro meta principal que es la hacer una buena negociacion.

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  6. Estoy de acuerdo, ya que el saber utilizar bien estos cuatro puntos nos ayudara en nuestra vida cotidiana en general. Sin embargo, no todos sabemos utilizarlos por eso debemos tener en cuenta la definición de cada uno de estos puntos. El saber escuchar, permitirá saber las opiniones de los demás. El saber argumentar, hacemos saber lo que realmente queremos decir pero con fundamento. El saber dialogar, cuando se comparte los pensamientos, ideas, etc. El saber negociar, es cuando se llega a un acuerdo con el fin de que todos salgan beneficiados. No obstante, la mayoría tiene el pensamiento de que solo uno tiene que salir beneficiado y ese no es el fin de negociar. El saber claramente el uso de estos puntos es fundamental para poder sobrellevar una comunicacion efectiva.

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  7. Estoy de acuerdo, porque para poder llevar a cabo una buena comunicación primero, debemos de conocer de ante mano el tema a tratar, muchas veces se peca solo asistir a una mesa de dialogo y no saber nada; es decir “perdidos en el espacio”. Asimismo las personas deben estar capacitadas para asumir responsabilidades y criticas, sin ello nunca va existir una comunicación y por ente ni ninguna mesa de dialogo.

    Hoy por hoy se efectúan muchas mesas de diálogo, como los mencianados arriba, sin respuesta satisfactoria, cabe decir que el ganar perder viene siendo un simple interés personal o empresarial. Llegar a un buen dialogo no es fácil, pero si ambas partes son claras, contundentes y directos de lo que se desea trasmitir, esto aumentará las expectativas del mensaje sea entendido y aceptado y por ente llegar al Ganar Ganar.

    Cabe recalcar que toda comunicación no debe ser ambigua, porque esto perjudica a los que No están involucrados; como lo que paso en Cajamarca; uno de ellos fue que el turismo se vino abajo, este tema nos deja claro, que estos cuatro pilares de la comunicación, es de vital importancia transcendental en nuestras vidas.

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  9. Estoy de acuerdo, ya que si bien en la actualidad hay varias desventajas desde huelgas hasta muertes, han sido causadas por falta de conversación entre nosotros mismos. Además, si bien las metas que tenian nuestros antepasados eran mas "simples" a causa de la tecnologia, nuestros anhelos se hacen cada vez mas dificiles de alcanzar, lo que por consiguiente nos demuestra que si tenemos bien definido lo que queremos y si deseamos alcanzar tal meta es necesario exigirnos más en cuanto al saber escuchar, al comprender y argumentar, al dialogar con los demas y negociar para tener un pensamiento, ya no de GANAR - PERDER, sino de GANAR - GANAR.

    Es necesario tambien recalcar que cuando empezamos a hablar o dialogar con otras personas, ademas de no contradecirnos, es el hecho de tener una buena y especifica idea del tema ya que podria ocasionar que sea de doble dignificado o ambigua; por consiguiente entenderia que no has comprendido.

    A la misma vez podemos corroborar todo lo dicho con el simple hecho que si nosotros escuchamos, argumentamos, dialogamos y negociamos, una fuente de mucha importancia es la capacidad que tenemos o que estamos creando es el ser capaces de saber cuando nosotros tambien cometemos un error o si nuestro pensamiento tal vez no es el adecado, lo que daria una capacidad de aceptar las consecuencias y tambien, porqué no, aceptar los comentarios positivos.

    La comunicación, en si, esta inculcados en nosotros desde hace mas de mil años por lo que es una fuente de mucha ayuda e importancia en nustras vidas.

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  10. Estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto, uno de los principales problemas en debate es el del saber escuchar, sin eso a mi parecer ninguno de los otros tres aprendizajes fundamentales continuarían para la construcción ciudadana surgiría; mas aun también es un gran problema el ideal que tenemos de GANAR-GANAR y solo eso, porqué simplemente no ponernos en los zapatos del otro y ver desde un punto de vista inteligente lo que sucede, lo que provoca el problema, tal vez llegue el día en que la gente pueda entenderse mas eficazmente.

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  11. Estoy de acuerdo,uno de los principales problemas que tenemos esque aunque no se aya dicho lo damos por entendido y eso puede causar que se malinterpreten muchas cosas ademas de eso muchas veces no sabemos dar una buena opinion por lo mismo que no sabemos escuchar y esto causa que no seamos capaces de debatir o si lo hacemos nuestra postura sera floja,en resumen es necesario saber escuchar para lograr una mejor comuncicacion con los demas

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  12. Si bien estoy de acuerdo con la mayoría de las ideas planteadas, pues coincido que es elemental desarrollar, especialmente en nuestro país, habilidades de escucha, argumentación, diálogo y negociación, considero que como seres humanos es imposible mantener los riesgos a un costado. Cuando uno escucha a alguien hablar, cuando uno busca comunicarse con alguien, siempre tiende a ver el mundo, los argumentos y a las personas a través de un lente personal, un lente formado por el contexto cultural, familiar y educacional. Este lente nos hace ver todo de manera distinta, con una perspectiva distinta a la del vecino. Es imposible librarse de los esquemas que influencias nuestro punto de vista. Para poder aprender con efectividad todo lo que se ha mencionado, considero que también es importante la lectura. Leer presenta personajes y situaciones que invitan a la empatía y lleva a la gente a conocer más sobre el mundo, a romper las fronteras de las diferencias sociales, raciales, etc. Es el camino a un mejor entendimiento y a un mejor desarrollo de las habilidades de escucha, argumentación, diálogo y negociación. Es el complemento ideal para un buen entendimiento.

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  13. Profesor, ante todo felicitarlo por su texto expuesto, pues es sumamente necesario tener en cuenta estos parámetros de ciudadanos pero a la vez lo encuentro algo trillado, para alumnos, como usted dice de grado superior.

    Creo que no solamente, y seria una falta hacia usted, debería argumentar si estoy de acuerdo o no con su escrito, pues como un buen "escritor", y esto va de la mano al saber escuchar, puede recibir críticas constructivas.

    Primero, cito su siguiente frase "La argumentación entonces es o debe ser profundamente considerada y concordante con las características, la idiosincrasia y la sensibilidad de nuestra contraparte, que es, ante todo, un ser humano como nosotros (aunque no lo parezca)". Como usted dijo en alguna clase el saber argumentar es saber persuadir al otro para llegar a un acuerdo o un fin en común, y según su frase se refiere a que nosotros debemos argumentar concorde a la idiosincrasia del otro, ¿entonces como podríamos poner en una mesa a dos presidentes, sea del lado occidental y el otro del lado oriental a, solamente, dialogar, cuando cada parte tiene una percepción de costumbres, leyes, visiones económicas tan distintas?

    Luego, sigo citando "Y es que para que el diálogo fluya natural, debe primero haberse constituido por lo menos empatía mínima, una conexión elemental basada en un atisbo de confianza mutua."
    Duarante mi primer mes en la universidad he llegado a indistintos diálogos con compañeros o profesores, y en ninguno he confiado ni un 10%, pero igual, he podido entablar una comunicación, un dialogo de lo más fluido con ellos.

    Otrosí, y ya terminando, me parece, y es una simple percepción, que su texto es casi una alegoria perfecta de la forma de redactar de Savater. Ni bien terminé con el cuarto párrafo y me parecía que estaba leyendo "El diccionario del ciudadano sin miedo a saber", y yo creo que cualquier persona que escribe tiene que buscar la originalidad(pues aunque solo se les puede quitar a los muertos), en cada uno de sus relatos, sino se le confundiría con el artista a comparar.

    Por último, es bastante obvio que estoy de acuerdo, porque sino fuese así, en estos momentos estaría escribiendo un nómade inadaptado a la sociedad, o quizá algún anarquista emergente con ganas de poner libro rojo de Mao "sobre la mesa".

    Primer ciclo de Medicina.

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    1. Estimado Andrés:

      Muchas gracias por tus comentarios, son verdaderamente originales.

      Ahora, rápidamente trataré de aclarar tus dudas.

      Uno.- Sobre tu pregunta "¿Cómo podríamos poner en la mesa a dos presidentes, sea del lado occidental y el otro del lado oriental a solamente dialogar si ...?, bueno, pienso quizá con ingenuidad, que no es tan complicado. Quizá podríamos poner una mesa, dos sillas y, si hay buena voluntad, surgirá el mismo diálogo que se daría entre un judío y un árabe; o entre un viejo y un niño; o entre un extraterrestre y un terrícola, si es que simplemente ambos quisieran saber, solo saber, cómo piensa el prójimo. Nada es imposible ¿no es verdad?. Mira no más, tú mismo afirmas que has logrado un diálogo "de lo más fluído" con compañeros y profesores con los que no tienes ni 10% de confianza (¡te felicito por ello!), aunque ciertamente habría que asegurarnos si tus interlocutores opinan lo mismo ¿no? .

      Dos.- Cuando afirmas que "cualquier persona" busca ser original, eventualmente aquello tiene una contradicción intrínseca toda vez que el "original" justamente busca algo distinto a lo que muestra cualquier persona ¿no?. Quzá entonces, para ser original, paradójicamente, habría que buscar no serlo.
      En lo que a mi respecta mi estimado Andrés, YO BUSCO IMITAR. No es mi objetivo ser original, porque mi oficio es el de maestro, no el de escritor (esta solo es mi afición). Mi propósito es provocar, motivar, despertar (en chicos inteligentes como tú) el interés por buscar y encontrar, ellos sí, su originalidad y sobretodo su AUTENTICIDAD. Por lo demás, te digo que anhelo ser un clon de Constantino Carvallo y acaso de Julio Ramón Ribeyro. ¡Cómo quisiera parecerme a ellos!!. No conozco mucho de Savater (no he leído el texto que mencionas), sé que es un filósofo contemporáneo agudo y observador, más nada. Ahora, si a ti mi estilo te parece una "alegoría perfecta" de su forma de redactar, pues me halaga y te lo agradezco.

      Tres.- Finalmente, sí debo alcanzarte una precisión académica. El anarquismo es la antítesis del estatismo. Es su negación. Luego, afirmar que un anarquista emergente (como yo por ejemplo) pondría el libro rojo de las diez tesis de Mao sobre la mesa, es un imposible "categórico" si cabe la expresión. Los marxistas ven a los anarquistas como unos "nómades inadaptados" al modelo de sociedad que proponen. Luego, termino recordándote que incluso los nómades desadaptados tienen derecho a dudar, a no estar de acuerdo, a expresarse y ser escuchados, valorados.

      Gracias entonces por tu esfuerzo por demostrar originalidad y provocar mi reacción, un tanto irreverente.

      Abrazo

      Tu profesor.

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